Me pregunto ¿que pasa conmigo? No puedo parar de escribir.
Escribo porque me siento feliz, porque tengo una duda, porque como pastel.
Necesito un doctor que me recete algo para esta repentina diarrea creativa.
Sin embargo la otra noche trate de escribir algo sobre ti. Obviamente la noche era perfecta, tenía todos los elementos necesarios y cuando me coloque delante de la computadora, no supe que escribir. Pasaban las horas y la hoja de Word seguía en blanco.
Entonces empecé a pensar en borregos, rápidamente vino a mi mente una historia de un hombre que en vez de contar borregos para dormir, contaba gallinas ("en las granjas siempre ahí mas").
La historia era perfecta y maravillosa. Entonces, llena de inspiración volví a la hoja en blanco. De nuevo pasaron las horas y la hoja seguía igual.
Mi desesperación e impotencia aumentaban conforme pasaba el tiempo; era prácticamente imposible que no pudiera escribir nada sobre ti. Tú que fuiste alguna vez la razón de mis historias de amor y de dolor.
No sé que pasa conmigo, no sé que pasa contigo. Pero cada que intento escribir algo para ti, todas las ideas se desvanecen.
Espero que no sea contagioso.

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